Una doble formación que responde a necesidades reales
La formación en salud mental y educación afectivo-sexual salesianos contó con la participación de 24 personas en cada itinerario. Los cursos se desarrollaron en un ambiente de convivencia, con espacios formativos, tiempos de oración, celebraciones de la Eucaristía y momentos de encuentro informal por la noche, donde los participantes pudieron conocerse, compartir experiencias y crear vínculos entre personas procedentes de distintas realidades salesianas.
El curso de salud mental fue impartido por el equipo de Magone (Federación Pinardi), mientras que la formación en afectividad y sexualidad estuvo a cargo del equipo de trabajo del itinerario de educación afectivo-sexual de los centros juveniles, integrado por salesianos y salesianas. Ambos equipos fueron valorados como referentes a nivel nacional, con una metodología muy cuidada y contenidos de gran actualidad y profundidad pastoral.
Los asistentes destacaron el clima de confianza generado desde el primer momento, que permitió abordar temas sensibles con libertad, respeto y acompañamiento. Según coinciden los participantes, esta propuesta no solo ofrece conocimientos técnicos, sino también herramientas emocionales y espirituales para acompañar mejor a los niños y jóvenes de los centros juveniles.
Un ambiente profundamente salesiano
A lo largo del fin de semana se vivió una auténtica experiencia salesiana. Los participantes compartieron momentos de oración, reflexiones guiadas, Eucaristía comunitaria y espacios lúdicos. La acogida por parte de la Confederación Don Bosco fue especialmente valorada, generando un clima familiar donde todos se sintieron acompañados, escuchados y valorados.
El ambiente de fraternidad fue uno de los aspectos más mencionados. “Desde el principio se han mezclado todos”, comentan los organizadores. Esta comunión entre jóvenes animadores de distintas comunidades y federaciones ha permitido reforzar la identidad común del Movimiento Juvenil Salesiano, que une a oratorios y centros juveniles de todo el país en una misma misión: educar evangelizando y evangelizar educando.
Testimonios que hablan de transformación
Laura – Centro Juvenil Joven Al-Ándalus (Granada)
“Me voy cargada de herramientas y me siento muy arropada por las formadoras y el grupo. Hemos creado un espacio seguro donde compartir y sentir que hacemos lo suficiente, sin perder de vista que la formación es semilla que florece en el acompañamiento. He conocido realidades de toda España y eso ha sido muy enriquecedor. Volvería sin dudarlo.”
Irina González – AJ MAJO (Canarias)
“La formación en educación afectivo-sexual ha sido una experiencia para mirar más profundamente cómo acompañamos a nuestros niños y jóvenes. Hemos reflexionado sobre valores, ética, biología y psicología desde una mirada preventiva. Esta experiencia refuerza nuestra vocación y el deseo de crear espacios seguros donde cada persona sea valorada y respetada.”
Cristina Salinas – Club Amigos Domingo Savio (Huesca)
“Ha sido una experiencia muy enriquecedora. He aprendido muchísimo y he conocido a personas con las que ha sido un placer compartir estos días. Lo recomiendo a todo el mundo, porque formarnos es clave para que nuestros centros juveniles sean espacios más seguros e inclusivos.”
Esta experiencia formativa demuestra que la formación en salud mental y educación afectivo-sexual salesianos no es solo una necesidad, sino una oportunidad para crecer como agentes de pastoral comprometidos con los desafíos actuales de la juventud. Los participantes regresan a sus centros juveniles con ilusión, herramientas nuevas y una profunda motivación para seguir construyendo espacios de confianza, inclusión y acompañamiento integral.







