Santi Domínguez: 21 años de entrega 'sempre avanti' por los centros juveniles de Don Bosco

16-07-2019

Carta abierta del Presidente de la Confederación Don Bosco

Durante los últimos 4 años, el ascensor del Centro Nacional Salesiano de Pastoral Juvenil en la Casa Don Bosco de Madrid, ha sido un espacio de buenos deseos, bienvenidas, tiempos litúrgicos y emoticonos que han intentado impregnar nuestro lugar de trabajo de un estilo diferente. Esa misma constancia, entrega, dedicación, exigencia y creatividad es la que han caracterizado el trabajo de Santi Domínguez al frente de la Coordinación Nacional de Centros Juveniles Salesianos. 

Aunque durante estos últimos ocho años, Santi ha centrado su labor en animar y acompañar a la Confederación de Centros Juveniles de Don Bosco de España, su relación con nuestra institución tiene ya una larga historia. Desde su nacimiento la Confederación Don Bosco solo ha podido “librarse” de Santi Domínguez durante su primer lustro. En los ‘90, comenzó a participar en la Confe como representante de su federación de origen, la federación de Castilla y León, posteriormente, como representante de Salesianos y, en su última etapa, en la Coordinación Nacional. Eso suman 21 años de ininterrumpido trabajo, liderazgo y entrega acompañando nuestra Confederación y a nuestros jóvenes.

En todo este camino, Santi ha compartido el proyecto de los centros juveniles con numerosos jóvenes y uno de esos fui yo. Coincidí con él algunas actividades salesianas, en las Asambleas Generales de la Confederación, en CampoBoscos Nacionales, Congreso de Logroño… y luego como Coordinador Nacional, cuando yo era miembro de la Asamblea Ejecutiva. Poco puedo contar de aquellos primeros años sobre Santi y la Confe, más que algunas anécdotas o situaciones emblemáticas de las que me han ido hablando todos estos años; congresos, el modelo, las asambleas itinerantes… Pero desde el principio me llamó la atención la tenacidad de Santi, su dureza con algunos asuntos, su honestidad y el decir las cosas claras. Empatizaba con eso y con su forma de ver las oportunidades transformadoras de nuestras estructuras, dije “normal es Gallego”, y en Barakaldo, mi pueblo, hay más gallegos por metro cuadrado que en territorio Galaico.

Tras un tiempo implicándome en la Confe y entendiendo todo este complejo contexto de estructuras, empecé mi etapa en la Presidencia. Santi por aquel entonces vivía entre Madrid y Valladolid, y yo entre Bilbao y Madrid, incluyendo nuestros viajes habituales a Valencia para hacer el trabajo de acompañamiento a la Confederación.  

Multitud de anécdotas y vivencias que fueron formando la idea de que era el momento más idóneo para asumir el reto, que teníamos encomendado por nuestra Asamblea General desde el 2006: llevar la Confederación a Madrid, a su lugar natural, el Centro Nacional Salesiano de Pastoral Juvenil.

El reto no nos asustaba, pero sí llenaba de preocupaciones nuestros días y nuestras noches, hacerlo con la calidez, tacto, con mano Salesiana, cuidando a las personas y sin provocar ningún destrozo a una entidad de veinticinco años de historia, con unos servicios técnicos extraordinarios que habían conseguido grandes logros, durante todos estos años.

Las frases de Don Bosco alimentaron nuestros ánimos, con la recurrente expresión de Santi, porque ya es más de Santi que de Don Bosco, “Avanti sempre Avanti”. Y emprendimos lo que ha sido estos 5 últimos años.

Con muchos cambios, con giros inesperados y con miles de horas dedicadas, Santi deja una Confe fuerte económicamente, con un equipo técnico rodado y con un posicionamiento político y social inmejorable.

Posiblemente haya muchas cosas que se pueden hacer mejor o al menos diferente,  pero cada uno pone en lo que hace, lo que es. Y todo este tiempo he visto la convicción de Santi por el valor del Centro Juvenil para nuestra labor educativa y pastoral. Él vive el ambiente centro juvenil salesiano, en su sentido más auténtico, con alegría, con sencillez, con honestidad, y como un reto constante.

Santi se despide recordándonos, cuál es su apuesta:“Apostemos por una educación en el tiempo libre, poniendo a nuestro servicio lo que la sociedad del siglo XXI nos ofrece y sabiendo siempre que la calidad de educación no se mide por el éxito profesional, sino por la felicidad y plenitud de las personas durante toda su vida. Nuestros centros juveniles pueden ser plataformas donde el joven y el niño encuentren razones para su vida, desde una clave humana y cristiana. Cada día… son más necesarios”.

Sé de buena tinta que Santi comparte junto conmigo, que tenemos que seguir apostando por el protagonismo juvenil, que tenemos que poner mucho más empeño en valorar los propios procesos participativos como herramienta de crecimiento de los jóvenes, y poner el objetivo en el proceso y no tanto en el resultado. Eso sólo se consigue consolidando el trabajo de estos años, manteniendo la apuesta por el asociacionismo, el voluntariado, el trabajo a favor de la infancia, formando una juventud comprometida, crítica y soñadora… a través de la educación no formal, como decía Don Bosco: “Honrados ciudadanos y buenos cristianos”.

Solo me salen palabras de agradecimiento a Santi por tanto. No he parado de aprender de su trayectoria, de su experiencia, pero sobre todo de su gran capacidad de trabajo. Han sido muchos momentos, bonitos y duros, compartidos. Sólo espero que no pierda esa energía y llene de vida y carisma de Don Bosco allá donde vaya. Gracias Santi.

Y mientras tú marchas, amigo, el resto permanecemos peleando por estos ideales y con la energía que trae Jordi Lleixà, nuevo Coordinador Nacional de Centros Juveniles Salesianos. Jordi comienza su andadura con nosotros a partir de septiembre, desde el compromiso y con la ilusión de sumar y hacer equipo. Bienvenido.
 
David Arduengo Fernández
Presidente de la Confederación de centros juveniles Don Bosco de España.

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